En diálogo con FM VIÑAS, el director de Deportes de General Alvear, Alberto Gómez, junto a Esteban Marchase Buccella —referente de la carrera de Guardavidas de la Universidad Juan Agustín Maza— anunciaron la llegada de esta nueva propuesta educativa al departamento, destacando su importancia para la seguridad acuática y la generación de oportunidades laborales.
Gómez señaló que la incorporación de la carrera responde a “una necesidad” del departamento y que busca “garantizar seguridad para nuestros habitantes”. En la jornada de hoy, Marchase brindará una charla abierta para informar sobre los requisitos, el plan de estudios y las posibilidades que ofrece esta formación profesional.
Marchase explicó que la carrera de guardavidas de la Universidad Maza tiene una duración de 12 meses, organizada en tres o cuatro trimestres. Está orientada a jóvenes mayores de 18 años con secundario completo, pero también convoca a profesores, bomberos, enfermeros y público en general. “Incluso quienes no tengan experiencia acuática pueden comenzar, porque la primera fase de la cursada contempla una instancia de adaptación”, indicó.
El cursado es semipresencial, combinando clases teóricas mediante aula virtual con tres estímulos presenciales en piscina: natación, preparación física y salvamento acuático. “Esto permite que quienes trabajan puedan ordenar sus horarios y acceder igual a la formación”, añadió.
Uno de los puntos destacados por Marchase es la validez del título: “Estamos formando guardavidas profesionales. La certificación permite trabajar en toda la provincia de Mendoza, en otras provincias del país y, mediante apostillado internacional, también en el exterior”.
Consultado sobre la situación de las asociaciones locales de guardavidas, Marchase aclaró que su rol es estrictamente formativo: “Reconocemos equivalencias de otras instituciones, pero lo relacionado a asociaciones ya pertenece al ámbito laboral”.
Sobre la necesidad de regulaciones que garanticen la presencia obligatoria de guardavidas, ambos coincidieron en que es un paso clave para fortalecer la seguridad. Marchase resaltó que “hoy no debería existir un natatorio sin guardavidas”, recordando que los menores de 1 a 4 años son el grupo más vulnerable frente a los accidentes en piletas, según datos de la Organización Mundial de la Salud. En ese sentido, mencionó como ejemplo la ordenanza recientemente aprobada en Luján de Cuyo, que obliga a contar con guardavidas en todos sus espejos de agua.
Finalmente, destacó que avanzar con una normativa similar en General Alvear sería “ordenar y profesionalizar” el área, acompañando la llegada de una carrera que abre nuevas oportunidades laborales y refuerza la seguridad comunitaria.
