En diálogo con FM VIÑAS, la directora de Alimentación Escolar de la Dirección General de Escuelas, Roxana Cabrera, se refirió a los cuestionamientos surgidos en torno a la calidad y cantidad de las raciones que reciben los alumnos en los establecimientos educativos, particularmente en el departamento de General Alvear.

La funcionaria remarcó la importancia de informarse a través de fuentes oficiales antes de emitir opiniones públicas. “Como funcionarios o referentes debemos asesorarnos bien y acudir a la fuente para conocer qué está sucediendo realmente. Tenemos la obligación de brindar información precisa”, sostuvo. En este sentido, invitó a la comunidad a consultar el portal educativo de la DGE, donde se encuentran publicados los menús diferenciados por edades y modalidades.

Cabrera explicó que los menús son elaborados por un equipo de nutricionistas y que las modificaciones realizadas responden a encuestas efectuadas a más de 1.200 directivos escolares durante el año pasado. Entre los cambios mencionó la incorporación de yogur para los niños más pequeños, la mejora en la calidad de los panificados, la reducción de grasas y el ajuste en los hidratos de carbono, que en algunos casos pasaron de pan a verduras, arroz o fideos. También destacó la inclusión de milanesas de carne en función de las preferencias de los estudiantes y la distribución estratégica de frutas de estación para favorecer su consumo.

Asimismo, aclaró que las raciones no se han reducido sino que, por el contrario, se han incrementado de acuerdo con la edad de los alumnos. En el caso de General Alvear, precisó que el sistema contempla actualmente cerca de 3.000 raciones de comedor, unas 8.500 de merienda y más de 140 viandas, además de opciones sin TACC para estudiantes celíacos. “Estamos trabajando para optimizar la calidad de la prestación alimentaria y ampliar la cobertura según la vulnerabilidad de cada zona”, indicó.

La directora también explicó que el ciclo lectivo comienza con una “merienda simple” como instancia de transición, a fin de utilizar el stock de insumos que queda en las escuelas al finalizar el año anterior. “Se trata de una medida para administrar adecuadamente los recursos del Estado sin afectar la alimentación de los chicos”, afirmó.

Por otra parte, Cabrera señaló que desde el área se realizan visitas periódicas a los establecimientos para supervisar comedores y reforzar equipamiento como cocinas, heladeras y utensilios, en conjunto con el área de Infraestructura.

Las declaraciones de la funcionaria se dieron luego de un posteo en redes sociales en donde expresaban preocupación por una presunta reducción de raciones y la falta de alimentos básicos en algunos comedores escolares del departamento. Cabrera evitó confrontar de manera personal y reiteró su disposición a brindar informes y aclaraciones a toda persona o institución que lo solicite.

“Lo más importante es el bienestar de los niños. Muchas veces la comida escolar es lo único que consumen en el día, por eso estamos comprometidos en garantizar una prestación de calidad”, concluyó.