El Intendente Alejandro Molero brindó el balance de gestión correspondiente al último año y presentó los proyectos previstos para continuar impulsando el crecimiento y el desarrollo de todo el departamento.
Señaló que pese a la mejora en los indicadores macroeconómicos, el impacto en la economía cotidiana aún no se refleja, apuntan a sostener la producción local y proyectan una diversificación productiva con fuerte perfil exportador.
En ese sentido, señalaron que existe un escenario alentador en términos de estabilidad y proyección internacional: ‘el impacto de estas variables todavía no llega a la vida cotidiana de los ciudadanos, por lo que se anticipa un año complejo para la actividad económica’.
Frente a este contexto, destacó la implementación de medidas de ajuste y ordenamiento interno, orientadas a garantizar la sostenibilidad de las cuentas públicas. Entre ellas la reducción de contratos, el congelamiento salarial de funcionarios, disminución de gastos operativos y optimización de recursos, incluyendo reducción de alquileres y el uso de vehículos particulares por parte del personal.
No obstante, advirtió en su discurso sobre una fuerte caída en los ingresos por coparticipación federal, lo que agrava la situación financiera local: ‘a ello se suma un bajo nivel de recaudación propia, dado que solo un porcentaje reducido de los contribuyentes cumple con el pago de tasas municipales, lo que limita la capacidad del Estado para sostener servicios esenciales’.
‘Es importante acompañar a los sectores productivos, comerciales y a las pequeñas y medianas empresas durante este “año bisagra”, con políticas que permitan sostener la actividad y evitar un deterioro mayor del entramado económico local’.
En cuanto al desarrollo productivo, se destacó que General Alvear cuenta con una oportunidad estratégica para diversificar su matriz económica. En lugar de apostar exclusivamente a sectores tradicionales, se impulsa una ampliación hacia nuevas producciones, como el forraje especialmente la alfalfa, con potencial de exportación a mercados internacionales como países árabes, Brasil y Europa.
Asimismo, se subrayó la necesidad de tecnificar el sector agropecuario, fortaleciendo actividades como la ganadería, horticultura y producción de granos, con el objetivo de incrementar la productividad y agregar valor a la producción local.
Por otra parte, se alertó sobre la situación de la vitivinicultura que enfrenta un escenario adverso debido a la caída en el consumo mundial de vino: ‘esta situación genera un excedente de stock y configura un cuello de botella para el sector, que requerirá de medidas innovadoras para su recuperación’.
Respecto al futuro agregó: ‘si se logra atravesar este período con unidad y estrategias adecuadas el departamento podría ingresar en una etapa de crecimiento sostenido a partir de 2027’.
