Luego de varios meses de visitas suspendidas en residencias que albergan adultos mayores, a partir del 3 de diciembre el Gobierno de Mendoza habilitó las visitas en los geriátricos ante lo cual se dispuso un estricto protocolo que explicó en dialogo con F.M. VIÑAS el Director de Adulto Mayores, Aldo Sáez.
Respecto a esta esperada habilitación Aldo Sáez señaló que ‘ha sido la única alternativa para reunir a los adultos mayores con sus familiares. En Mendoza vimos lo sucedido en otros países y por ende acordamos en marco un blindaje dentro de las residencias con un protocolo muy estricto de ingreso y egreso del personal‘.
El Director detalló un estricto protocolo sanitario y aseguró que ingresará una persona por residente y que cada visitante deberá permanecer media hora. El lapso que separará las visitas dependerá de las tareas de desinfección que deberá efectuar el personal ‘por lo que se terminan los horarios de visita que se usaban anteriormente. Ahora, aquel que desee ir deberá avisar a la institución y se formulara un registro de visitantes‘.
Las residencias deberán contar con un espacio adecuado, en lo posible abierto y aislado del resto de la institución y acondicionado con todos los elementos de bioseguridad (alcohol en gel o al 70%, agua y jabón para el lavado de manos). En tanto que al visitante se le controlará la temperatura corporal y al igual que el residente deberá usar barbijo, tapaboca o máscara facial, y mantener una distancia física de 2 metros: ‘Sabemos que las residencias tienen distintas capacidades por lo que se recomienda que la reunión sea al aire libre‘, agregó Sáez.
Para poner en marcha esta medida, ‘las instituciones deberán poseer 14 días sin casos confirmados, sospechosos y/o sintomáticos compatibles con COVID-19. En el caso que se registren dentro de los últimos días las visitas se suspenderán‘, sostuvo el funcionario. El incumplimiento de esta medida será considerado una falta grave y podrá dar lugar a sanciones administrativas, civiles o penales.
Fue afirmativa su respuesta al ser consultado sobre el ingreso de menores y además consignó que deben subsistir tanto el protocolo general como el criterio de cada institución para mitigar los contagios siempre y cuando se respete lo establecido. El espacio de las visitas deberá acondicionarse con elementos de plástico para facilitar la desinfección, entiéndase mesas, sillas, y cualquier otro elemento que pudiera utilizarse.
Cabe destacar que se creó la Unidad Coordinadora de Establecimientos Geriátricos, la que supervisará las condiciones del lugar de visitas asignado en cada institución. En caso de que no se cumpla con los requisitos, solicitará que las instalaciones sean adecuadas para este fin. Estas observaciones, deberán dejarse por escrito mediante la emisión de un acta, para que una vez acondicionado el espacio, la Institución pueda solicitar nuevamente el permiso correspondiente.
En el caso de nuestro departamento, aseguró que se ha trabajado coordinadamente con Inspección General y el área de Adultos Mayores para acompañar la formulación del protocolo: ‘Se confía bastante en la gestión de los empresarios ya que en Alvear no ha habido prácticamente casos positivos en las residencias en una etapa compleja por lo que consideramos que de ahora en más será más fácil la tarea de prevención‘.
Las Instituciones confeccionarán un registro diario de las visitas, en donde conste: fecha y hora del ingreso, nombre, apellido, DNI y teléfono de contacto; como así también los datos del residente. El ingresante también deberá firmar una declaración jurada en la que declare no poseer el virus ni haber estado en contacto con alguien que padece Covid-19. Por otra parte, en forma diaria, los responsables de la Residencia deberán adjuntar a la planilla de ingreso, su propia declaración jurada en la que conste que no tienen personas que vivan allí o personal confirmados o sospechosos de tener Covid-19.
En caso de salida de algún residente, con fines sociales, su reingreso se realizará de acuerdo al protocolo.
En el caso de que un residente no pueda ser trasladado a un espacio destinado para visitas, por su condición física o por encontrarse en una etapa terminal de la vida; el responsable médico de la institución o quien lleve adelante el control clínico de esa persona, dejará constancia de esta situación en la Historia Clínica. De este modo se podrá otorgar una excepción para que el visitante ingrese a la residencia más allá del espacio destinado a tal fin.

