Una imprudencia casi termina en una tragedia cuando un chico de 14 años, acompañado por su padre, perdió el control de una Toyota Hilux y terminó incrustado en la vidriera del minimarket de una estación de servicio en la localidad de Bowen.

 

El hecho sucedió este domingo por la tarde en Ruta 188 s/n en momentos que el joven conducía la camioneta propiedad de su padre que estaba junto a él como acompañante.

 

Allí, por razones desconocidas, el menor perdió el dominio de la Toyota y se estampó contra la vidriera. Como consecuencia del accidente dos empleados de 31 y 58 años terminaron con lesiones cortantes y traumatismos varios y debieron ser trasladados al hospital Enfermeros Argentinos de la ciudad de General Alvear.

 

La causa quedó radicada en la comisaría 46 de Bowen donde quedó demorado el titular de la camioneta en averiguación causales de accidente.

FUENTE: UNOSanRafael