Un dique y un parque eólico. Ante la resistencia de las provincias de la cuenca del río Colorado, el Gobernador evalúa cómo usar la plata. Las alternativas ya tienen proyecto terminado en la gestión Cornejo.

El proyecto Portezuelo del Viento que empezó a concretarse en septiembre de 2019 viene recibiendo embates que hacen peligrar su concreción.

Desde el Gobierno provincial no han dudado -hasta ahora- de la continuidad del proceso licitatorio y así lo demostraron el 3 de julio abriendo los sobres de los oferentes. Pero ayer el gobernador Rodolfo Suárez abrió la puerta de las alternativas y dejó los puntos claro con respecto a que lo fondos son de la provincia y que los puede utilizar en otras obras.

“Esos dólares que van llegando son para Portezuelo del Viento u otras obras hídricas. Si hubiera un impedimento para hacer Portezuelo tenemos muchas obras hídricas para hacer, como El Baqueano u obras de energía solar o eólica que están otorgadas pero que no tienen financiamiento como el parque eólico El Sosneado, que generarían tantos megas de energía como Portezuelo del Viento”, agregó el mandatario provincial.

Y volvió a remarcar que los 1.023 millones de dólares que la Nación irá depositando en las arcas provinciales en cuotas hasta el año 2024 no se van a gastar “hasta que se tenga la seguridad de que la obra se va a poder terminar”. “Tenemos que esperar algunos temas abiertos como el laudo presidencial y algunas resoluciones de la Corte Suprema de la Justicia de la Nación”, añadió Suárez.

En el mismo sentido, el ministro de Gobierno, Víctor Ibáñez explicó que se trata de una posibilidad entre todas las variables que estudian desde el Ejecutivo en el marco de discusión de la obra. “En Portezuelo hay muchos flancos, por un lado el dinero de la Nación del convenio que se viene cumpliendo, el proceso licitatorio que está en curso, el debate del Coirco que tiene que ver con el estudio de impacto ambiental”, dijo Ibáñez.

“A partir de ahí el Gobernador hace sus análisis. En un momento, analizó si salíamos del Coirco o no, evaluó -porque el convenio sí lo permite- si el dinero se aplicaba a Portezuelo o a otras obras hidráulicas. Si hay aspectos que compliquen Portezuelo hay que tener la evaluación previa de la realización de una obra distinta”, agregó el funcionario.

Las alternativas que se  barajan en el Ejecutivo

La represa El Baqueano está proyectada sobre el Río Diamante en San Rafael y tuvo que ser reformulada íntegramente porque los planos anteriores presentaban riesgo de aludes. Durante todo el 2018 se destinaron 10 millones de pesos para hacer nuevos estudios de suelo y determinar la localización y el modo de edificación más seguros; y en octubre del año pasado, Martín Kerchner anunció su construcción.

El proyecto indica que la presa tendrá 68 metros de altura, con una conducción en túnel de 13,8 kilómetros de longitud y un diámetro 7 metros, hasta la central El Baqueano, situada aguas arriba de la cola del embalse Los Reyunos, que proveerá al sistema de una potencia instalada de 150MW aproximadamente.

En esa zona se construyó en 1982 el aprovechamiento hidroeléctrico Agua del Toro, Los Reyunos y El Tigre, que totalizan una potencia instalada de 388 MW anuales y generan 575 GWh.

Por su parte, el parque eólico El Sosneado fue anunciado en marzo de 2017 con una inversión de 70 millones de dólares, la obra la llevarían adelante entre TTX Development (socio capitalista en la construcción y venta de energía del parque eólico) y Emesa (empresa provincial de energía) y se suponía que estaría en funcionamiento en 2019. Junto al parque eólico, también estaban en carpeta 5 parques solares.

Pero en el medio hubo demoras, justificadas en cuestiones técnicas que no resolvió el Ministerio de Energía de la Nación durante la era Macri, que hicieron que la inversión privada decidiera retirarse, por lo que los proyectos que diseñó Emesa se quedaron sin dinero.

Entonces, en 2018 la Nación decidió incluir el financiamiento en el Presupuesto nacional, endeudamiento que estaba aprobado pero del que el gobierno provincial debía ser garante y por lo tanto el tema tenía que pasar por la Legislatura.

Como viene sucediendo desde hace un par de años, el peronismo se abroqueló en el rechazo y nunca se consiguió el aval legislativo para desarrollar los proyectos.

La chance de otro juicio contra La Pampa

La idea de utilizar los fondos para otras obras no es novedosa. El reconocido experto en derecho de agua, Miguel Mathus Escorihuela, dijo a Los Andes hace 20 días que los 1.023 millones de dólares los puede utilizar la provincia con fines de utilidad pública sin necesidad de consensuar con la Nación o con otras provincias, e incluso reclamar judicialmente a La Pampa y Buenos Aires una compensación por las regalías hidroeléctricas de la represa Casa de Piedra y elaborar un un plan de obras para el desarrollo integral de la provincia.

Mathus Escorihuela señaló que el dinero se podría utilizar para la construcción del dique Los Blancos y la central hidroeléctrica en el Alto Tunuyán. Además, otra parte de los fondos podría destinarse a viviendas, centros de salud, escuelas hogares en zonas desérticas, construcción y terminación de rutas de integración.

Desde el lafallismo también se expresaron a favor de invertir los fondos en otra obra. En junio, el grupo Olascoaga dijo en un comunicado que hay que  “exigir la continuidad de los desembolsos por parte de la Nación a Mendoza, con o sin Portezuelo”. Y rescataron la presa que se proyectó durante el gobierno de Lafalla (1995-1999): “La opción, estudiada por Harza/Hissa con costos similares a la que se está licitando es un proyecto con trasvase. Según este la opción que propone optimiza significativamente la inversión”.

Fuente: Los Andes / A.C.