Representantes de organizaciones sociales y de los sectores empresarial, político y académico, participaron de la Audiencia Pública que se realizó en San Rafael para considerar la Manifestación de Impacto Ambiental del saneamiento del ex complejo minero fabril Sierra Pintada.

“Estamos dando un paso histórico que saldará una deuda ambiental, que por falta de compromiso político, se demoró más de 30 años en iniciarse”, expresó el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, quién además abrió en encuentro.

Uno de los objetivos principales es tratar el agua de cantera y los residuos sólidos que existen en el lugar. Luego, las colas y los minerales de tratamiento.

También Mingorance hizo referencia a los rumores que refieren a la explotación minera y aseguró: “Estamos terminando de hacer cosas que otras gestiones no hicieron y hoy lo que estamos impulsando después de tantos años es la remediación ambiental de este complejo, por lo tanto, no haremos una reapertura de la mina”.

En tanto, la directora de Protección Ambiental, Miriam Skalany, expresó: “El proceso de remediación se encuadra en un procedimiento de tratamiento de residuos peligrosos y no un proceso minero”.

Representantes de la asamblea del agua de General Alvear también participaron de la audiencia. Pilar Castillo en su alocución pidió que en el informe se incluya la fe de erratas. “Cuando se habla del tratamiento de agua de canteras, se proponen las alternativas en el marco del proyecto de reactivación. Analizando los informes de la auditoría general de la Nación, de la Municipalidad de San Rafael e Irrigación, vemos una serie de arbitrariedades por parte de la CNEA, 68 tambores que no se saben dónde están, la concurrencia a la audiencia pública de 2.007, entre otros”.

¿QUÉ SE HIZO EN SIERRA PINTADA?

La operación del complejo se realizó con la extracción a cielo abierto del mineral de uranio. Durante estas actividades se fueron generando canteras agotadas, rocas estériles y mineral marginal (rocas con muy bajo contenido de uranio). Actualmente, en los huecos de las canteras ingresa agua de lluvia y subterránea que, al estar en contacto con zonas mineralizadas naturalmente, cambian su composición originando lo que se denomina agua de cantera.

Una vez que el mineral fue extraído de las canteras, se procesó en la planta para separar el uranio de las rocas. Durante esta etapa se produjeron colas de mineral, precipitados (producto de la neutralización de los efluentes de planta) y residuos sólidos.

Estos últimos se encuentran en tambores y fueron el resultado del proceso de purificación del Yellow Cake para obtener óxido de uranio de calidad nuclear, llevado a cabo en la Planta de Producción de dióxido de uranio (PPUO2) ubicada en la provincia de Córdoba.

Objetivos de la primera etapa de la remediación ambiental

Lo que incluye esta primera fase es, en primer lugar, la denominada agua de cantera, que se acumula por un valor de casi 1 millón de metros cúbicos. Es producto del proceso de lixiviación del mineral de uranio que produjo efluentes. Los líquidos reciclables eran enviados al denominado “dique pulmón”, desde donde pasaban por bombeo a una planta de neutralización. Una vez neutralizados con cal, se enviaban a las canteras. De acuerdo a la documentación existente, el contenido de uranio supera ampliamente los niveles guía, de ahí la importancia de su tratamiento.

También se incluirá en esta etapa la remediación de 5.223 tambores con residuos que fueron generados en el complejo minero de Córdoba y que a fines de la década del 90 fueron traídos a San Rafael. Son residuos embalados en bolsas de plásticos y contenidos dentro de tambores de 200 litros, que fueron colocados en trincheras. El contenido total de uranio es de 14 mil kilos.

Mejorar la calidad del agua de cantera minimizando la concentración de uranio, radio y arsénico.

Gestionar en forma segura y definitiva los residuos sólidos.

A.C.