En los últimos tres años, la Argentina bajó 13 posiciones en lo que respecta a la igualdad entre varones y mujeres en el mundo laboral y económico, pasando del puesto número 101 en 2016 al 114 en 2018 (de 144 países relevados), según el reporte global de brechas de género que elabora el Foro Económico Mundial.

Así lo destacó el último informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV).

De acuerdo con el trabajo de la casa de estudios, las presiones generadas por la fuerte caída del ingreso real han redundado en un marco de mayor desigualdad entre mujeres y varones, según se desprende del análisis de datos del mercado laboral.

Así, según la Encuesta Permanente a Hogares, durante el tercer trimestre de 2018 el aumento en latasa de desocupación, subocupación y empleo no registrado fue mayor en las mujeres (+1pp, +1,3pp y +0,9pp) que en los varones (+0,5pp, 0,7pp y -0,7pp, respectivamente), incrementando las brechas en promedio 0,9 p.p. respecto al mismo período del año anterior.

A su vez, las mujeres que pudieron acceder a un empleo registrado sufrieron una pérdida del salario real (-9,9%) mayor al promedio general (- 8,9%), indicó la UNDAV.

Si se analizan los tres años del gobierno de Cambiemos se observa que está diferencia es aún mayor: la pérdida real de la remuneración en las mujeres fue del 16,7% mientras que la caída del nivel general fue del 15,2%.

Se destaca el caso de las mujeres dedicadas al servicio doméstico, actividad en la que participan la mayoría de las empleadas, que en los últimos tres años perdieron un 18,8% su ingreso real y que, al ser un sector fuertemente informal, es probable que estos resultados hayan sido peores.

De la observación de datos que surgen de la distribución del ingreso, se concluye que en el último año aumentó la participación de las mujeres en el decil más pobre, mientras se incrementó en igual medida la concurrencia de varones en el decil más rico.

Simultáneamente, la diferencia en el ingreso medio de varones y mujeres se incrementó en un 25%.

Según la Encuesta Permanente a Hogares, el 10% de la población con menores ingresos está conformado mayoritariamente por mujeres, siendo ellas 7 de cada 10 personas. A esto se denomina “feminización de la pobreza”.

Esta condición se revierte en las personas más ricas, donde 7 de cada 10 son varones. Otro dato relevante que muestra la feminización de la pobreza es el que surge de los hogares monoparentales más pobres, donde el 60% tiene jefatura femenina.

Una de las políticas que contribuyó a proteger a estas familias fue la Asignación Universal por Hijo (AUH), que entre diciembre de 2017 y diciembre de 2018 perdió su poder adquisitivo en un 12,9%, resultado del cambio de fórmula que implicó la reforma previsional.

Por otra parte, el reemplazo de las Moratorias Previsionales del gobierno anterior por la Pensión Universal para el Adulto Mayor refleja un retroceso de acceso y cobertura, que afecta principalmente a las mujeres que dedicaron la mayoría de su tiempo a realizar trabajos domésticos no remunerados y/o fueron empleadas en actividades informales.

A esta altura, queda claro que las mujeres conforman un sector particularmente vulnerado dentro de la esfera económica, y que están siendo particularmente afectadas por las políticas económicas del actual gobierno, afirma la UNDAV.

En tal sentido se vuelve necesaria una respuesta con políticas públicas que apunten a reducir la violencia económica que transitan las mujeres, reclama.

En este contexto, la ley de presupuesto de 2019 recorta en un 42% los programas con afectación específica al colectivo de mujeres frente al presupuesto vigente de 2018, enfatiza la UNDAV.

Fuente: Diario El Sol. / Edición: F.B.