El domingo en General Alvear un hecho sangriento tiñó de desgracia el seno de la familia de Soledad Godoy, la joven de 19 años que se convirtió en blanco del ataque de toda una sociedad luego de trascender que en el interior de la casa quiso ponerle fin a la vida del bebé que esa madrugada, a escondidas dio a luz. Finalmente luego de las 13 horas y pese a haber sido intervenido quirúrgicamente el bebé murió y la mujer fue custodiada, primero por la policía en el hospital, luego, trasladada a un calabozo policial.

No hay explicación, tampoco justificación: hay interrogantes y mucho dolor por parte de los padres de la muchacha, hermanos, familiares y amigos, nadie comprende qué pasó. La familia, quienes destrozados y sin explicación suplicaron al menos respeto para afrontar esta pesadilla.

Estamos todos en shock, no sabemos qué le pasó a Antonella, no hay respuesta. Ella nunca mostró ningún mal gesto, ni enojo, ira ni nada, siempre fue callada, humilde, sencilla”, contó una cuñada de la muchacha.

A sus sobrinos siempre le brindó amor, amaba los niños, cuidaba de ellos. Comprendo el pensamiento de la gente, no los critico, sé que van hablar, juzgar y apuntar pero nosotros lo único que pedimos es respeto por la familia”, expresó con la voz entrecortada.

Sol acaba de cumplir en febrero 19 años, es la cuarta de seis hermanos, vivía con sus padres, recientemente había finalizado sus estudios secundarios, se graduó. “Disfrutaba de la música y era una chica muy alegre” describieron.

Sol es cristiana, asisten a una iglesia, consideran que “el enemigo metió la cola y nos hizo mucho daño”, pero confían que será Dios quien los levante.

Nadie justifica el desenlace “solo necesitamos que dejen de lastimarnos, todos tenemos hijos, hermanos y nadie está libre, ninguno de nosotros sabemos el camino que los chicos tomaran el día de mañana. El que esté libre de pecado que lance la primera piedra”, agregó.

Están plenamente conscientes que lo que pasó es “muy fuerte”. “Los padres de Anto están muy muy mal, ella era hermosa. Nosotros dejamos todo en manos de Dios”.

Desmintieron que hubiese estado con tratamiento psiquiátrico. “Somos una familia común, sencilla, unidos y nuestros padres siempre han sido un ejemplo a seguir” advirtieron, consternados en medio de una nebulosa donde el odio indiscriminado y el asedio de la gente parece de nunca acabar.

No hay dudas que acá no nos podemos quedar con lo que pasó esa madrugada, hay que conocer ampliamente el contexto de la joven, si tenía algún temor oculto hacia alguien, si sufría algún tipo de asecho o abuso desconocido por su familia que al parecer desconocían su embarazo.

Consultamos de manera independiente a un referente religioso que contó que en casos cuyas conductas son violentas es necesario trabajar analizando los tratos recibidos, el entorno, “nadie hace algo porque se le ocurre. Me parece extraordinario que como medio busquen ir más allá de ese día, hay tabúes que hay que romper, hay cosas de las que hay que hablar”, señaló.

“Lo más fácil para todos es juzgar, condenar, descartarla y mandarla al infierno como un alma perdida, sin embargo Dios dijo ´ni yo te condeno mujer, eso sí, ve y no peques más” concluyó citando la biblia en Juan 8:11.

Fuente: InfoYa San Rafael. / Edición: F.B.