La última semana se presentó un proyecto en el H.C.D local, para la creación de un punto de encuentro familiar en General Alvear. Al respecto, en dialogo con F.M. Viñas Bernave Luna, uno de los impulsores explicó en qué consisten y cómo funcionan.

Cuando una pareja decide poner fin a su matrimonio (bien ambos de común acuerdo, bien uno sólo de ellos mediante la interposición de la correspondiente demanda de divorcio contencioso frente al otro), son muchas las dudas que surgen en torno a la custodia y las visitas de los hijos menores habidos dentro del matrimonio.

Si bien en los casos en los que los padres se llevan bien (o no, pero no quieren conflictos) resulta fácil articular dichos extremos, lo cierto es que la cosa se complica cuando la relación entre ambos deviene absolutamente insostenible, debido a la más absoluta imposibilidad entre ellos para llegar a ningún tipo de acuerdo en relación con sus hijos.

Para este último caso surgen los llamados “Puntos de Encuentro Familiar” (PEF) y cómo se articulan las visitas de los padres con los hijos en dichas instituciones

Según detalló Luna, es un sistema que funciona en muchos países hace más de 30 años, se trata de un espacio o una casa que funciona como cualquier otra con profesionales, abogados, psicólogos, trabajadores sociales. Allí se encuentran padres e hijos “que no se pueden ver”.

“Hoy hay muchos padres que no pueden ver a sus hijos, y hermanitos que no se pueden ver porque los padres no quieren. Ellos sufren, van angustiados a la escuela, presentan problemáticas que después las llevan a la vida cotidiana”, manifestó.

El punto de encuentro es una legislación, que obliga a ese progenitor, que a veces le impide el contacto con su otro padre, que lo lleve a este lugar, previo a una mediación.

En la conciliación se habla con el papa o mama, “se le explica que el niño tiene que estar con los dos, que es hijo de los dos”, agregó.

Todo el entorno familiar es muy importante y a veces se elimina a la mitad por un capricho u otras razones”, con la consecuencia directa que trae para los niños. En este sentido, en ocasiones se articulan visitas dentro del PEF con otros parientes allegados del menor (así, abuelos u otros familiares que hayan tenido una relación representativa en su vida).

Al tratar de implementar esta ley, se busca que el niño crezca en un ambiente sano, saludable y que no reciba información errónea de los padres.tu papa no quiere, no te pasa plata” son algunas de las frases comunes, con denuncias de abuso sexual o violencia falsas, en algunas ocasiones, que agravan aún más la situación.

“El punto de encuentro es tratar de normalizar una situación entre padres y el niño. A partir de una ruptura familiar, que el niño mantenga el vínculo con ambos”.

Hoy en día la mayoría de los encuentros se realizan en lugares “fríos como los juzgados”.

También es fundamental muchas veces el rol que juegan los docentes quienes desde ese lugar pueden observar diversos problemas de conductas en los niños. Los maestros generalmente son los primeros que notan estas situaciones y se las plantean a los padres.

A.C.