Cada 8 de septiembre se conmemora “El Día Mundial de la Fibrosis Quística”, diagnostico también relacionado con el de “las enfermedades raras”.

Básicamente es un diagnostico que produce deficiencias en el aparato respiratorio y digestivo. Si bien el tratamiento puede ayudar, esta enfermedad no tiene cura.

La fibrosis quística afecta a las células que producen la mucosa, el sudor y los jugos gástricos. Provoca que estos fluidos se tornen espesos y pegajosos. Luego, atascan los tubos, los tractos y los canales. Los síntomas pueden variar, incluyen tos, infecciones pulmonares repetitivas, imposibilidad de subir de peso y heces grasas.

El tratamiento puede aliviar los síntomas y reducir las complicaciones. Los análisis a los recién nacidos contribuyen a un diagnóstico temprano.

En Argentina hay una asociación de Fibrosis Quística denominada “FIPAN”, www.fipan.org.ar y en nuestra provincia, los centros de atención son el Hospital Pediátrico Humberto Notti y el Fleming, ambos en la ciudad capital.

En la actualidad debido a las nuevas medicaciones, investigaciones y al tratamiento preventivo, hacen que los niños con este diagnóstico superen la edad de la adolescencia con buena calidad de vida y se hacen necesarios nuevos centros de atención.

A.C.