El pasado jueves 14 de marzo se conoció la sentencia del Poder Judicial en la cual condena a la Municipalidad de General Alvear con el pago de más de 3 millones de pesos para con la empresa Quimey Malal S.A. por el litigio que se sostiene desde 2010.

Parte de la resolución con fecha del jueves 14 del mes en curso fue Sentencia de Primera Instancia dictada por el Juzgado de Paz de General Alvear.
RESUELVO:
I. HACER LUGAR a la demanda de daños y perjuicios impuesta a fs.296/32013/18 por la empresa QUIMEY MALAL S.A. y en consecuencia condenar a la demandada MUNICIPALIDAD DE GENERAL ALVEAR para que en el plazo de DIEZ (10) DÍAS de quedar firme la presente resolución abone a la actora la suma de PESOS DE TRES MILLONES CUATROCIENTOS MIL DOSCIENTOS CINCO ($3.400.205) con más los interese conforme se determino en los considerados con mas los costos y costas del juicio bajo apercibimiento de ley.-
II. IMPONER las costas a la demandada por resultar vencida.-
III. REGULAR los honorarios del Dr. GONZALO JOSÉ NIETO en la suma de PESOS CUATROCIENTOS OCHO MIL VEINTICUATRO ($408.024), los del Dr. JUAN SEBASTIÁN SIMÓN en la suma de PESOS CIENTO TREINTA Y SEIS MIL OCHO ($136.008) y los del Dr. GUSTAVO D. DELPOZZI en la suma de PESOS SESENTA Y OCHO MIL CUATRO ($68.004) por su labor desarrollada en autos en la representación de la parte actora.-
IV. REGULAR los honorarios del Dr. GUSTAVO R. VENDRAMIN en la suma de PESOS DOSCIENTOS OCHENTA Y CINCO MIL OCHOCIENTOS NOVENTA Y CUATRO ($285.894), los del Dr. SERGIO ADRIAN ALONSO en la suma de PESOS DOSCIENTOS OCHENTA Y CINCO MIL OCHOCIENTOS ($285.800).-
El pasado viernes el Dr. Gustavo Vendramin (actual edil por el PJ en el Honorable Concejo Deliberante) se reunió con el Dr. Sergio Alonso para analizar la sentencia desfavorable para con la Comuna y coincidieron en que la misma es incorrecta.
Si bien actualmente el abogado Sergio Alonso es el letrado que defiende al municipio, es el titular del ejecutivo departamental (Walther Marcolini) quien determinará el curso que tomará la causa desde la entidad que representa.
Ante esto, se apelará ante la Cámara de Apelaciones de San Rafael dentro de un lapso de 10 días para subsanar este revés significativo en la causa anteriormente dilucidada.
Cabe destacar que de 6 pleitos judiciales que se han mantenido en estos años, el Municipio ganó 5 y por ello la última sentencia genera asombro.

¿QUÉ OCURRÍA EN EL 2010?

La instalación de un sistema de feedlot (engorde de ganado) en el distrito de Bowen generó discusiones entre vecinos, concejales y el Ejecutivo en el año 2010. El conflicto se inició con las quejas de los habitantes de ese lugar, quienes decían que no soportaban más los olores desagradables que se emanaban. Por eso la Comuna intimó a la empresa a retirarlo y los concejales sacaron una resolución para reglamentar la actividad. Desde la empresa señalaron que no estaban en falta.

El feedlot estaba ubicado sobre Ruta Nacional Nº188 entre calles 21 y 22, y ante las constantes quejas de los vecinos por los malos olores, la delegada de Bowen en ese entonces Nelly Emilio, informó que la Dirección de Inspección intimó a la firma Quimey Malal SA para que retirara el feedlot en un tiempo de 180 días.

El Concejo Deliberante realizó una sesión especial y aprobó una resolución con una reglamentación que hará que la actividad tenga pautas claras en la habitación. La concejal Alejandra Fiasche dijo que este establecimiento les ha causado muchas molestias a los vecinos de Bowen y para que se habilite “se tendrá que tener en cuenta la distancia de los centros urbanos, rutas nacionales y lugares donde hay agua; la idea es regularla y que funcione sin molestar a nadie”. Explicó que el feedlot funciona con una factibilidad anterior a que “se creara la Dirección de Gestión Ambiental y no exigía informe de impacto ambiental”.

El concejal socialista Daniel De Monte responsabilizó al Municipio por dar factibilidad a este proyecto. “Al tener la habilitación la gente lo utiliza, incluso están en regla, la actividad es lícita, la que se ha equivocado es la Comuna por desconocer la actividad y entregar la habilitación”.

Representantes de Quimey Malal dijeron ese año que todo estaba en manos de sus abogados, ya que hacía más de dos años cuando pidieron autorización en la Comuna las inspecciones dieron el aval para la instalación.

“Está toda la habilitación y en ese momento no pedían el impacto ambiental, no lo hicimos porque no lo pidieron, se dieron cuenta ahora”, reflejaron desde la empresa en el año 2010.

F.B