En tres semanas la Justicia resolvió la situación del joven que mutiló a una perra en General Alvear. Condena de prisión en suspenso y reglas de conductas fueron el punto final de la causa.

Desde el 21 de julio pasado, paradójicamente cuando se celebra el Día Mundial del Perro, Rubén Eleize Leico estaba bajo la lupa de las autoridades.

Es es que esa jornada apareció decapitada y mutilada Yuma, una perra que vivía en la calle pero era cuidada por todos los vecinos del barrio El Caldén.

Los lugareños apuntaron contra Leico, un vendedor ambulante que solía trabajar por la zona. Incluso motivaron a realizar una manifestación a los dos días de la muerte de Yuma.

Leico fue imputado por maltrato animal y arriesgaba una pena de 15 días a 1 año de prisión. Finalmente, este martes hubo sentencia en el caso.

La fiscal Ivana Verdún llegó a un acuerdo con la defensa y Leico fue condenado a 8 meses de prisión aunque no serán efectivos ya que no tiene antecedentes. Se realizó un juicio abreviado donde el imputado admitió haber cometido el hecho, pidió perdón y aseguró que lo hizo porque estaba «muy drogado», según comentaron fuentes judiciales.

Además, para evitar ir al penal, el condenado deberá someterse a varias reglas de conducta. Entre ellas, un tratamiento para su adicción, tareas comunitarias y terminar sus estudios primarios.