El joven alvearense cumplió con lo prometido: regaló la primera prótesis realizada íntegramente con la impresora 3D que tiene en la casa a Gloria Navarro de 31 años, mamá de 2 hijos (de 6 y 10 años), que trabaja como empleada doméstica, ahora puede hacer realidad algo tan simple como ir de la mano con sus dos pequeños a la vez.

“Hasta que se puso la prótesis estaba nervioso y muy ansioso por saber si todo estaba bien, si iba a funcionar correctamente, si no me había equivocado al tomar las medidas. Cuando se la puso y funcionó me sentí feliz de haber podido ayudarla”, contó Joaquín.

Gloría nació con el dedo pulgar solamente en la mano izquierda y no tuvo más elección que ingeniárselas para hacer tareas, insignificantes muchas, pero no para ella porque requirieren la utilización de ambas manos.

“Me acostumbré a rebuscármela pero con el trabajo hay tareas que se complican porque necesitás las dos manos. Cuando la probé (la prótesis) me quedé sorprendida por el trabajo que hizo, es fascinante”, dijo Gloria y luego agregó una pequeña frase que resume perfectamente el cúmulo de sentimientos que tuvo en apenas un solo segundo: “La sensación de tener los dedos es algo de locos”.

“Me contactó por el Facebook y el caso de ella me interesó porque era alguien de Alvear y la tenía cerca. Para hacer la prótesis primero hay que tomar medidas, después hacer el diseño, adaptar el modelo 3D a la palma, hacer algunas pruebas antes de terminarla. La prótesis lleva un mecanismo que va agarrada al brazo y cuando mueve la muñeca se activan los dedos”, comentó Joaquín.

“Cuando la llevé y la probó se puso super feliz y yo también me puse muy feliz de haberla podido ayudar”, añadió Vergara.

A Gloria la prótesis le abre un panorama diferente en su vida diaria solamente al imaginar las pequeñas acciones que podrá realizar, tan simples que resultarían obvias para la mayoría, pero no en su caso. “Pienso en cosas que son tontas pero significan mucho para mi, pienso en cómo voy a jugar con mis hijos, en agarrarlos bien de la mano o apoyarme bien cuando voy en la bicicleta”, enumeró.

A partir de ahora comienza un proceso de adaptación y práctica para sacarle el mayor provecho posible. “Hay que aprender a usarla bien, acostumbrarse a tenerla. Por ahora lo que hago es practicar en la casa”, dijo Gloria.

La revolución que provocó Joaquín Vergara trascendió a los posibles beneficiarios. Primero recibió el ofrecimiento de la Municipalidad, que puso a su disposición las 10 impresoras 3D del Centro Tecnológico comunal para que lo use a discreción. Recientemente recibió el apoyo de una empresa de Buenos Aires, que le donó 5 kilos de filamento, el material que utiliza para hacer las prótesis.

Ahora Joaquín está trabajando en cuatro nuevos casos: los beneficiarios son de San Rafael y el Gran Mendoza.

Los Andes