A partir de la Ley provincial N° 8629 de Ciudadanía del agua, se estableció noviembre como el Mes del Agua y, el día 20 de dicho mes como el Día Provincial del Agua y del trabajador de Irrigación, fecha que coincide con el día en que se sancionó, pero en 1884, la norma que aún rige la administración y distribución del recurso hídrico en Mendoza: “Ley de Aguas”.

Desde hace varios años, la sequía llegó para quedarse, “el pronóstico es muy difícil que cambie”, señaló en dialogo con F.M. Viñas Gustavo Villegas, consejero del Río Atuel.

“La situación que tenemos hoy en los ríos es muy difícil que cambie”, las bajas precipitaciones níveas, serán la constante en los próximos años, aseguró.

Villegas saludó al personal de Irrigación en su día, quienes “tienen un fuerte compromiso y trabaja todos los días para mejorar la distribución y controlar la calidad del agua “.

Con el paso de los años el cuidado del recurso hídrico no es algo exclusivamente del sector agrícola, sino que también debe hacerse desde cada hogar, “el agua potable tiene un alto costo de potabilización”, y hay que optimizar su uso.

En la historia mendocina, desde que el desierto se transformó en oasis verdes productivos, pasaron varias generaciones, “tenemos que recuperar la cultura de la transformación del desierto en oasis. Vamos viendo como muchas parte de nuestro territorio está volviendo la desertificación”. Algo alentador es que las nuevas generaciones tienen otra conciencia ambiental, más amigable con la naturaleza.

A.C.