Esta semana debatirán en la Legislatura los cambios propuestos por el Gobierno a la Ley de Tránsito. Apuntan a endurecer las penas para quienes conduzcan bajo el efecto del alcohol.

El oficialismo buscará que la discusión se dé en comisiones para tratar de lograr el mayor consenso posible. De esta forma, el miércoles en la sesión de Diputados (la iniciativa ingresó por esa cámara) se le dará estado parlamentario a la propuesta.

El radicalismo descarta intentar aprobar la reforma sobre tablas. Así, habrá más tiempo para lograr acuerdos, luego de que la oposición también impulsara otras modificaciones a la normativa que fue sancionada en 2017 y aplicada el año siguiente.

Tras el anuncio del proyecto de ley por parte del gobernador Alfredo Cornejo, la candidata a sucederlo por el Frente Elegí, Anabel Fernández Sagasti, pidió que se estableciera la “tolerancia cero” de alcohol al volante. Actualmente, lo permitido son 0,5 gramos por litro de sangre.

La propuesta de Fernández Sagasti genera rechazos en la industria vitivinícola, ya que desde el sector sostuvieron que, con la prohibición total, serían ellos los únicos perjudicados. Mientras, la reforma del Ejecutivo determina multas de $36.000 a $108.000, inhabilitación para manejar, sustracción del vehículo y de la licencia de conducir.

Además, si se supera 1mg de alcohol en sangre se podría haber arrestos de hasta 30 días. Desde el PJ aseguran que la “tolerancia cero” podía ser complementaria al incremento de sanciones.

F.B. (F.M. Viñas).