El objetivo es alcanzar la denominación de origen del aceite de oliva mendocino, producto que, en términos de calidad, marca una diferencia sustancial respecto de las restantes provincias productoras. De consolidarse la iniciativa, sería la primera identificación geográfica del país para este tipo de producto.

Las cualidades se deben a la menor temperatura promedio imperante, sumada a una mayor diferencia entre máximas y mínimas, un sistema de manejo de montes tradicional, con riego superficial, plantas de mayor tamaño a baja densidad, con cosecha mayormente manual.

Como contrapunto, los estudios realizados sobre la producción oleícola dan cuenta de una fuerte modificación en el posicionamiento de Mendoza respecto de otras provincias. Es que, en las últimas décadas en la Argentina, los diferimientos impositivos sumados a una crisis económica mundial del sector llevaron a que la provincia dejara de ser la principal productora, para ocupar el cuarto lugar en términos de superficie con olivos.

En nuestro departamento se cultivan cerca de 50 hectáreas de olivo, además de importantes plantaciones en zonas aledañas.

Sin embargo, las cualidades del aceite mendocino contribuyen en mayor o menor medida a que el aceite obtenido tenga características propias y diferenciales susceptibles de ser captadas de forma analítica y sensorial.

Estas diferencias en el contenido de ácido oleico, fundamentalmente, hicieron que muchas veces los aceites producidos en climas cálidos requirieran ser cortados con aceites producidos en Mendoza para poder alcanzar el mínimo exigido por el Código Alimentario.

Por esto, la propuesta que se analizó en la reunión de hoy se basa en dar mayor valor agregado sobre la base de la diferenciación que otorga la mayor calidad del origen del aceite de oliva virgen y extravirgen producido en Mendoza a partir de aceitunas originarias de Mendoza.

Es decir que se plantea lograr la IG (Indicación Geográfica) para el aceite de oliva producido en Mendoza.

Para alcanzar este objetivo se planteó realizar una presentación formal ante la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía de la Nación, con la Asociación Olivícola Mendocina (Asolmen), como entidad solicitante; la fundación IDR, encargada de la trazabilidad y otorgamiento de sello, y el panel de cata de la UNCuyo en los análisis sensoriales.

A.C.