Por el momento el gobernador no está pensando en desdoblar las elecciones del próximo año. Confía en que la situación económica mejorará y que el clima adverso del momento se puede revertir. Pero para forzar una campaña puramente mendocina, propondría la reforma de la Carta Magna, con la reelección por un período del gobernador y la eliminación de las reelecciones indefinidas de intendentes y legisladores.

El mundo de la política parece sólo estar movido por esa trama oscura y sorprendente que a diario destila la causa de los cuadernos de las coimas K y la realidad inquietante y altamente preocupante de la mala situación económica que tampoco da respiro, ni le permite al oficialismo, siquiera, un mínimo margen como para construir un relato más o menos promisorio de lo que le espera a la Argentina de aquí a pocos meses.

La agenda pública se mueve bajo esos parámetros, acorralada, alimentando además el estado de desconcierto y de incertidumbre social frente a ese espectáculo. Cómo responderá la misma sociedad cuando llegue el momento de las evaluaciones y toma de examen en las fechas electorales del año próximo configuran un gran interrogante. Porque la molestia y fastidio con el gobierno se acrecienta de acuerdo con las encuestas, pero nadie capitaliza, lo que se transforma en un problema hoy sin solución para la oposición.

Desde hace tiempo que en Mendoza los análisis políticos especulan con que el gobernador Alfredo Cornejo se decidiría por convocar a un cronograma electoral desenganchado del nacional para evitar que el fastidio con el gobierno de Mauricio Macri afecte las chances electorales del oficialismo. Pero lo cierto es que la decisión no está tomada todavía. Es más, por el momento, el ánimo de Cornejo se inclina por respetar el acuerdo alcanzado con Macri y con el resto de los gobernadores del arco oficialista. Esto es acompañar las fechas de las elecciones nacionales: en agosto del 2019 las PASO y en octubre las generales. Hasta hoy, al igual que Macri, Cornejo confía en que la situación mejorará el año próximo y que el oficialismo tendrá un clima propicio a su favor. No tiene, también hay que decirlo, ningún indicio cierto con el que pueda fortalecer, darle credibilidad y seguridad a su pensamiento. Sino más bien una expresión de deseo sustentada en la esperanza de una buena cosecha en la Pampa Húmeda y de un despegue productivo de todo el complejo energético de Vaca Muerta. Y no mucho más.

Pero el gobernador no deja de analizar una estrategia electoral propia para la provincia, aunque se vote en las mismas fechas que en la nación y aunque sólo se hable, como suele suceder cada vez que hay una elección presidencial, más en el futuro del país que en el de la provincia. Una de las alternativas en carpeta es incluir en la campaña un tema puramente provincial que obligue a los mendocinos a prestarle más atención a lo que pasa en la realidad cercana que en el plano nacional.

En junio pasado, Cornejo admitió que antes de dejar el gobierno podría hacer un último intento de su parte para modificar la Constitución de la provincia. “Es muy probable, para debatirlo en la campaña. Sería lo óptimo”, respondió el gobernador.

Esa idea sigue vigente en los planes electorales de Cornejo, junto al posible desdoblamiento, no descartado, aunque por el momento la idea es seguir el plan nacional de Cambiemos. Circunscribir un debate electoral a lo puramente mendocino en una campaña nacional tiene sus complicaciones. Pero si se incorpora en la agenda la reforma de la Constitución la historia podría variar, imagina el gobernador.

En ese debate, el oficialismo propondría reformar integralmente la Constitución incorporando en el debate, desde ya, la reelección del gobernador por un solo mandato y limitar la de los intendentes y la de los legisladores provinciales y concejales, uno de los aspectos más controvertidos que ha impedido, entre otros, lograr un acuerdo general para modificar la Constitución.

Todo este esquema de análisis y de probabilidades que podrían implementarse el año próximo encierra, además, una carta a jugar en caso de que sea necesario: una hipotética candidatura a convencional constituyente del propio Cornejo, lo que le permitiría aparecer en la lista en las elecciones del 2019, traccionando a favor del candidato oficialista que termine surgiendo. La otra posibilidad es encabezando la lista de candidatos a diputados nacionales, pero ésta, por el momento, está descartada.

Sitio Andino.

A.C.