Sergio Alanís es un vecino de General Alvear cuyo nombre figura en la investigación a cargo del juez Pablo Yadarola, ligada a un contrabando de armas de guerra que llegaban desde Estados Unidos hasta Argentina y desde nuestro país eran enviadas a Brasil, con el presunto sello de una poderosa organización criminal detrás.

El pasado jueves desembarcaron varios agentes de Gendarmería Nacional en nuestro departamento, donde allanaron dos propiedades de Alanís y el taller de reparación de heladeras que tiene en el centro del vecino departamento. De acuerdo a la información, los sabuesos se llevaron armas de fuego para comprobar si eran parte de alguno de los cargamentos que llegaron al Puerto de Campana.

Alanís no estaba en ninguna de las viviendas registradas y, según su entorno, prepara su entrega, la que podría concretarse este lunes en Buenos Aires, desde donde Yadarola, titular del Juzgado Nacional en lo Penal Económico Nº 2, comanda la investigación.

La estrategia de Alanís, configurada por su abogado, apunta a demostrar que las armas que le secuestraron en sus propiedades estaban registradas ante el RENAR y REPAR (Mendoza), sin la existencia de irregularidades en su tenencia. Sabido es que Alanís es un avezado a la caza, lo que no tendrá reparos en afirmar.

Lo que Yadarola quiere saber es por qué el nombre de Alanís figuraba como el del destinatario del cargamento de armas de guerra y municiones en un inmueble de calle Juan Domingo Perón al 400 de Campana, el que –según sospechan los investigadores– era una pantalla para utilizar el puerto de esa localidad como receptor de las armas.

Cabe recordar que en Campana se secuestraron no menos de 300 armas, entre las que había rifles, ametralladoras, pistolas, revólveres, granadas y municiones capaces de perforar chalecos antibalas. Se cree que hubo decenas de esos envíos que salían desde Miami (Estados Unidos) y que el destino final era Río de Janeiro, más precisamente un cartel criminal muy poderoso de ese país.

La intensificación de controles por parte del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en la antesala de la Cumbre del G-20 en Buenos Aires, les permitió detectar cómo se preparaba un cargamento con armas que iba a salir de Miami hasta Argentina. Sin despertar sospechas de los responsables de la maniobra, integrantes de “Homeland Security” custodiaron los movimientos y lo reportaron al Ministerio de Seguridad de la Nación argentina, desde donde a su vez le dieron intervención a Gendarmería.

Diario San Rafael.

A.C.