Para el Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial, Diego Ángel Lea (38) comprende la criminalidad de sus actos y, por lo tanto, es imputable. Así las cosas, el hombre acusado de asesinar a Tatiana Guzmán (15) hace poco más de un mes en Atuel Norte sigue imputado del delito de abuso sexual simple en grado de tentativa en concurso real con homicidio criminis causa (para ocultar otro delito) y femicidio en concurso ideal, y se encamina a un juicio por jurados populares.

A fines de la semana pasada, los forenses le comunicaron al fiscal de la causa, Mauricio Romano, que los estudios psicológicos y psiquiátricos arrojaron que Lea podía ser juzgado por el hecho. Con esa información confirmada, y en el marco de una audiencia virtual desarrollada durante la mañana de ayer, se dictó el auto de prisión preventiva contra el sujeto que, por ahora, continúa detenido en la penitenciaría de la Ciudad de Mendoza (fue trasladado para la ampliación de pericias y debe cumplir el periodo de cuarentena allí) hasta que sea trasladado a la cárcel de nuestro departamento.

El hecho

El martes 7 de julio, Diego Ángel Lea (38) ingresó a la casa de la familia Guzmán, en calle 6 y Larga Vieja, de Atuel Norte. Al parecer, un abuso sexual que no pudo ser consumado llevó a Lea a apuñalar reiteradamente a Tatiana, que en ese momento se bañaba en el interior de la vivienda.

De acuerdo a la reconstrucción que se pudo realizar del hecho, el padre de la víctima la encontró mal herida y la trasladó en un vehículo particular al centro de salud de la localidad, donde un enfermero realizó las primeras curaciones y, ante la gravedad de las heridas, recomendó su derivación al hospital Schestakow.

Una vez en el nosocomio del centro de la ciudad, los profesionales que la asistieron comprobaron que la joven presentaba, entre otras lesiones, un corte en la garganta, otro en la arteria auricular y en la carótida y dos laceraciones profundas en la zona abdominal con perforación de estómago y duodeno. Fue por ello que se dispuso que fuera intervenida quirúrgicamente en al menos dos ocasiones para salvar su vida. Una vez estabilizada, la víctima quedó internada en la sala de Terapia Intensiva en estado crítico y con asistencia respiratoria mecánica. Esa fue la habitualidad de la joven hasta la madrugada del sábado 18 de julio, cuando varias complicaciones en su estado general determinaron su fallecimiento.

Lea, que después del ataque huyó del lugar y fue detenido un día después escondido en un auto en el barrio de Atuel Norte, fue imputado originalmente por la fiscal Andrea Rossi del delito de homicidio simple en grado de tentativa (cuando Tatiana estaba con vida). Sin embargo, con el correr de los días y las pruebas que se fueron recolectando en el expediente, la causa pasó a la Fiscalía de Violencia del Género y Delitos contra la Integridad Sexual, donde el doctor Mauricio Romano comenzó a encabezar la investigación. Fue entonces cuando la hipótesis del intento de abuso sexual cobró fuerza.

La muerte de Tatiana hizo que, lógicamente, la situación procesal de Lea se complicara y se concretara el cambio de carátula a como hoy la conocemos. Desde un primer momento se esperó por las pericias sobre el estado psicológico del imputado, circunstancia que ha quedado zanjada con el informe conocido por estas horas.

De continuar el camino que por ahora ha desarrollado la causa y de ser elevada a juicio con la imputación que hoy tiene, Lea sería juzgado por un tribunal popular y arriesgaría una pena de prisión perpetua.

Fuente: Diario San Rafael. / F.B.