Tras conocerse la Sentencia de Primera Instancia dictada por el Tercer Juzgado de Paz de General Alvear el pasado jueves 14 de marzo, donde condena a la Comuna por más de 4 millones de pesos por daños y perjuicios ocasionados a la empresa Quimey Malal S.A.,  la Municipalidad de General Alvear aseguró que apelarán a la Cámara Civil de San Rafael, como se vaticinaba.

El Dr. Sergio Alonso, abogado defensor del Municipio, brindó en conferencia de prensa los pasos que decidió seguir la Comuna en pos de modificar la sentencia. “No vamos a dejar que esta sentencia defina el destino de la Comuna por eso vamos a apelarla en la Cámara Civil de San Rafael para que se modifique la misma, que se ha dictado en primera instancia”.

El pasado viernes el Dr. Gustavo Vendramin (actual edil por el PJ en el Honorable Concejo Deliberante) se reunió con Alonso para analizar la sentencia desfavorable para con la Comuna y coincidieron en que la misma es incorrecta.
Si bien actualmente el abogado Sergio Alonso es el letrado que defiende al Municipio, es el titular del ejecutivo departamental (Walther Marcolini) quien determinó el curso que tomará la causa desde la entidad que representa.

Haciendo un revisionismo de lo que aconteció post habilitación del Feedlot, Alonso destacó las manifestaciones y reuniones que los vecinos próximos al establecimiento pecuario realizaron para relocalización de la empresa. Los olores y los desechos generados ocasionaron que el Municipio en 2010 clausurara y por ende, rectificara su anterior aval autorizando la apertura del corral de engorde.

Permitieron la habilitación y que el Feedlot hiciera la inversión y después se dieron cuenta de las consecuencias que traía a los vecinos. Deberían haber decidido que estuviera lejos del casco urbano. La Municipalidad en ese momento ordena la relocalización del emprendimiento. En vez de haber ido delante del problema fueron detrás”, apuntó Sergio Alonso contra la gestión anterior.

“Como la parte actora no estuvo de acuerdo con la medida, que les traía un semejante perjuicio económico, lleva esta medida a la Corte Suprema para que declare la ilegitimidad de ese decreto de relocalización del Feedlot y le piden la medida de no innovar.  Piden a la Corte que suspenda la orden mientras tanto dejarlos funcionar hasta que haya una sentencia definitiva que diga si era legítima o no la relocalización”, reseñó sobre la partida que tomó Quimey Malal S.A. cuando el Municipio en 2010 ordenó la clausura.

El Municipio en 2010 hace caso omiso a la orden, va por mas y ordena la clausura del emprendimiento. Esto llevó a que la empresa demande al municipio por los perjuicios que ha sufrido por los incumplimientos de órdenes judiciales. Posteriormente, una vez iniciada la demanda, la Corte Suprema falla a favor del Municipio. Pero la empresa alega que si tenían un medida precautoria del máximo Tribunal de la provincia que les permitía funcionar mientras tramitaba la medida, porqué la Municipalidad se adelanta y clausura el establecimiento”

“Este incumplimiento, que en su momento el ejecutivo hizo a la orden el poder judicial, que era de dejar funcionar a Quimey Malal S.A., derivó en una denuncia penal contra De Paolo de la que resulta sobreseído porque se entiende que actuó de necesidad. Ahora, la jueza entiende que por más que haya habido actuación de necesidad, el es Intendente De Paolo incumplió con los decretos de un Tribunal de Justicia”.
Ante esto, se apelará ante la Cámara de Apelaciones de San Rafael dentro de un lapso de 10 días para subsanar este revés significativo en la causa anteriormente dilucidada.
Cabe destacar que de 6 pleitos judiciales que se han mantenido en estos años, el Municipio ganó 5 y por ello la última sentencia generó asombro.

“Si es necesario se llegará a los máximos Tribunales de la provincia para revertir esto. La jueza se ha centrado en el perjuicio económico que sufrió la empresa pero no en el perjuicio que le significó a la gente de Bowen, a quienes les decimos que estén tranquilos porque los tenemos en cuenta en los argumentos de la defensa”, concluyó el Dr. Sergio Alonso.

⋅Por F.B. (Redacción F.M. Viñas)