El decreto donde quedarán definidos los procesos administrativos y futuros controles para la realización de extracción de petróleo no convencional en Mendoza por el método de fractura hidráulica, más conocido como fracking, se encamina hacia la fase final: la firma del gobernador Alfredo Cornejo.

La audiencia pública que se realizó ayer en la que se puso a consideración la “reglamentación de la evaluación de impacto ambiental para la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales”, se estiró por cuatro horas pero no presentó mayores inconvenientes pensando en el futuro de la iniciativa.

La UNCuyo, bajo la rectoría de Daniel Pizzi, asociaciones como Aderpe o el CEM y el Instituto Argentino de Petróleo y Gas, entre otras entidades, concordaron en un todo con el método extractivo y la decisión del gobierno de Cornejo de darle un marco regulatorio.

A ellos se sumaron actores sociales, empresariales y políticos de Malargüe, los empleados petroleros y vecinos malargüinos.

En la vereda opuesta estuvieron los ambientalistas y referentes de Oikos y Farn que dejaron en claro la postura indeclinable de no otorgar “licencia social” al fracking por el peligro latente de contaminación. También mostró su desacuerdo el senador electo del Partido Intransigente, Marcelo Romano.

Fuente: Diario Los Andes.