Alejandro Molero expuso la mejoras técnicas para el control de plagas, la posibilidad de competir en mercados internacionales y la oferta laboral que se abre para la gente del departamento, como las principales ventajas del CEDAF. Con una inversión cara pero eficiente, según el Presidente del ISCAMEN, esta industria aporta mucho al desarrollo de la producción regional.

En la inauguración del Centro de Empaque y Distribución de Adulto Frío, Alejandro Molero explicó la evolución que genera esta empresa que comienza a funcionar. «Cambia un sistema dispersión ineficiente, que tenía una eficiencia del 50%, a un nuevo sistema de liberación de 95%, a la hora de distribuir el material biológico». En cuanto de los productos, Molero aseguró: «General Alvear está ubicado en un punto estratégico, para el otro plan modelo que empezó hace 2 meses: asistir a toda la región patagónica y a Mendoza».

Con respecto a los puestos de trabajo, confirmó la cantidad de personal inicial y potencial de la bioplanta. «Estamos produciendo entre 80 y 100 millones, porque estamos empezando y la planta tiene un potencial de 500 millones. Hoy estamos trabajando con un planta de personal de 40 trabajadores y el potencial es de 70 a 80 empleados» detalló y agregó: «Se requiere gente joven, del lugar y eso nos pone contentos».

Por otro lado, debido a las ventajas de este nuevo sistema de dispersión de insectos que controlen las plagas, Jany destacó la posibilidad de entrar en mercados internacionales. «El ISCAMEN, con cada uno de los planes de control de plagas marcha a la vanguardia en Argentina y en la región. Logramos ir un paso más allá, ganando licitaciones de asistencia y provisión de material biológico para países como Bolivia, Marruecos y en el día de mañana entregamos 16 millones a Chile, como prueba para convertirnos en sus proveedores oficiales», detalló el presidente del ente.

Y gracias a estas exportaciones, Molero afirmó que rápidamente lograrán que sea rentable el proyecto. «Esas licitaciones cotizan en dólares, a razón 500 o 600 por millón de pupas. Lo que significa que si el ISCAMEN puede comercializar en el exterior el 30% de su producción, podemos lograr autosustentabilidad, en todo lo que es insumos y servicios contratados.  Algo que vamos a lograr si cerramos con Chile», manifestó el dirigente.

Por último, también resaltó el impacto ambiental del avance en biotecnología. «Mendoza es la provincia con menos agroquímicos en Argentina. Y este es un escalón más en el camino trazado por el gobierno para cuidar la producción, la industria de los mendocinos y siempre ligados al cuidado del medioambiente», expresó Molero y por esa razón justificó: «Son procesos caros pero que traen buenos corolarios, como que una empresa de ALvear, exporta a Estados Unidos sin proceso cuarentenario».

L.A.