Los casos de violencia contra la mujer no cesan y en medio de este flagelo, de mayor cantidad de denuncias y de toma de conciencia de la situación, el 76 por ciento de las víctimas de violencia familiar son mujeres.

Así, casi 8 de cada 10 personas que denunciaron ser víctimas de violencia familiar en el ámbito doméstico y pidieron ayuda a la Justicia nacional durante 2018 fueron mujeres adultas, adolescentes o niñas, según se informó oficialmente. Los datos se desprenden de un reciente informe de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el cual precisó que en 2018 recibió denuncias o pedidos de asesoramiento de unas 15.791 personas.

La doctora Stella Spezia, a cargo de la Dirección de Género del Poder Judicial de Mendoza, reflejó esta realidad.

La mayoría de víctimas son mujeres, pocos varones y están acercándose los colectivos, intervenimos en casos de violencia por diversidad sexual y discriminación, pero la mayoría es por violencia doméstica. Falta mucho para abordar la violencia que se da en instituciones, en hospitales, hay mucha violencia obstétrica contra la libertad reproductiva, también casos de violencia laboral que está aumentando, se están acercando las personas para denunciar”.

Spezia evaluó que “por una parte las personas se animan más a denunciar porque toman conocimiento de la situación, hay casos de muchos años que vienen sufriendo violencia. Pensaban que era la manera habitual que tenía la mujer de hacer lo que decía la pareja y que tenía que soportar ese golpe, ese maltrato, es como la criaron, se naturalizó esa violencia y hoy se está desnaturalizando, sobre todo gracias a la difusión de los medios. Y también hay más violencia, cuando la persona que sufre violencia quiere reaccionar tiene una etapa crítica, es cuando quiere romper con esa situación y manifestarlo sola, sin estar preparada, la otra parte reacciona con muchísima más fuerza, por eso hemos tenido casi el doble de femicidios el año pasado en Mendoza”.

La funcionaria resaltó este aspecto del flagelo, el momento donde la mujer quiere romper la relación y recomendó que antes de hacerlo recurra a los organismos correspondientes para que la asesoren cómo hacerlo.
Estamos trabajando mucho en eso, antes se pensaba que manifestarlo era suficiente, es una situación en la cual la mujer tiene que pedir asesoramiento antes de comunicarle a la pareja, tiene que venir a la Dirección de la Mujer, al área social del Municipio y que se la asesore porque sino para someterla más se le ejerce más fuerza y hasta la mata”.

Spezia añadió que “los servicios funcionan mejor que antes pero quedan cortos con la demanda que hay. Vengo pidiendo formalmente como corresponde más presupuesto para tener equipos capacitados, todos los equipos en el país están recortados en cuanto a presupuestos en relación a la demanda”.

Fuente: Diario San Rafael / Edición: F.B.